Vecinos aprueban nuevo sistema para comprar cabillas

“Yo he amanecido tres veces aquí esperando por las cabillas y sólo una vez me vendieron”, cuenta Lila Yánez, mientras acompaña a su vecina Verónica Mieres a preguntar cuál es el nuevo sistema de venta de las barras de acero. Al salir de las oficinas responden que la nueva modalidad de entrega es “mucho mejor”.

A Mieres les entregan la mitad de una hoja con los requisitos que deben consignar en el Mercado Socialista Ferretero (Ferresidor), de San Félix para que puedan otorgarle 63 cabillas para la construcción de su casa: carta que explique cómo empleará las barras de acero y dónde, fotocopia de la cédula, carta aval del consejo comunal, dirección y número de teléfono. Les dijeron que en una semana, semana y media podría dar respuesta a la solicitud.

A Mieres le preocupa tener que volver el próximo mes si no le autorizan las 63 cabillas que necesita. Yánez la interrumpe en seco y le dice: “Ah no, con eso sí que no estoy de acuerdo. Se supone que el nuevo sistema es para despachar lo que uno necesita”.

Yánez sabe por experiencia propia que la vez anterior cuando fue a comprar 20 barras de acero sólo le vendieron 10. Ambas se devuelven y preguntan este dato que les falta. Para su fortuna, les responden que pueden darle cuanto solicite, siempre y cuando explique cómo se emplearán.

Prioridad en el despacho
Un señor sale de Ferresidor molesto, se queja por la burocracia que hay ahora. Se alcanza a escuchar que sólo necesita 10 cabillas, pero no está conforme con los requisitos que exige la ferretería socialista.

Adentro están Silvia Muñoz y Mirna Santana, pertenecen al consejo comunal Los Mangos, ubicado en el sector de ese mismo nombre. “Todo fue correcto y rápido”: desde la recepción de requisitos hasta la llamada de Sidor para notificarles que procedía su solicitud.

Comentan que “les costó” inicialmente conseguir que les vendieran las cabillas, porque son para construir una cerca perimetral.

Muñoz y Santana explican que no les fue fácil porque les dijeron que la prioridad para la venta de cabillas era la construcción o sustituir un rancho por vivienda, pero que al pasar la carta y ver la comisión de Sidor que era por motivos de seguridad accedieron a venderles las barras de acero.

Ambas compradoras califican positivamente el nuevo sistema de venta de las cabillas.

Despacho
Sidor produjo 189 mil 503 toneladas de cabillas en el primer semestre de 2011. Una nota de prensa de la acería reseña que los seis Ferresidor que hay en el país recibieron 13 mil toneladas destinadas a consejos comunales que tengan obras de la Misión Vivienda.

El texto especifica además que la estatal aumentó en junio de mil 400 a 3 mil 100 toneladas las cabillas que distribuye a los Ferresidor. El de San Félix atendió a 16 mil 683 personas en ese mes, es decir que despachó en promedio cinco barras por usuario.

Mientras el equipo reporteril estuvo en Ferresidor se constató que estaban cargando y distribuyendo cabillas. El personal que labora allí se limitó a indicar que ya no tienen problemas con la venta de este material de construcción.

Fuente: Correo del Caroní

  1. anderson a garcia parra dice:

    eso esta muy bien q el gobierno regule y fiscalise, pero hay empresas pequenasq tambien necesitamos comprar y no conseguyimos…..!

  2. janeth c. dice:

    tengo mas de un mes buscando el buscado material necesito cabilla de 1/2 aprox 30, para la culminacion de mi casa en charallave y se me a sido imposible…Soy chavista!! pero no estoy de acuerdo con esta escases del producto,habemos personas de bajos recursos que tambien necesitamos el producto…y x ahi te la venden en 120bs c/u…de donde la sacan??? es mi pregunta, mientras x un lado es un proceso comprarla x otro la conseguen y la revenden a precios exagerados..

Opine sobre este artículo